Contar dinero es una de las primeras habilidades matemáticas del mundo real que los niños encuentran. Ven monedas en las tiendas, en las huchas y por casa. Pero saber que una moneda pequeña puede valer más que una grande requiere práctica.
La mejor forma de aprender a contar dinero no es con fichas de ejercicios, sino con práctica repetida y significativa. Eso es exactamente lo que ocurre cuando un niño juega a ser tendero y maneja dinero en cada transacción. Por ejemplo, al escanear una manzana a 0,99 € y un zumo a 1,50 €, el niño ve cómo el total sube a 2,49 €.
Qué se espera a cada edad
A los 4-5 años, los niños reconocen monedas y empiezan a asociarlas con valores. A los 5-6 años, cuentan grupos mixtos de monedas y suman precios pequeños. A los 6-7 años, cuentan con confianza monedas y billetes combinados, y a los 7-8 años manejan totales complejos y encuentran combinaciones eficientes de monedas.
Consejos para padres
Combinad el tiempo de pantalla con práctica real. Volcad un bote de monedas y clasificadlas juntos por valor. En la tienda real, señalad precios y pedid al niño que cuente la cantidad correcta. El contexto de juego hace que la repetición sea natural porque el niño quiere seguir jugando, no porque se le obligue a estudiar.